domingo, 7 de febrero de 2016

CONTROL DE LA MIOPIA

  
Presentan un colirio para frenar la progresión de la miopía en niños. Este fármaco se podrá aplicar a niños a partir de 7 años y que tengan antecedentes familiares de miopías altas

El decimoctavo congreso oftalmológico Faco-Elche, que tiene lugar en la ciudad ilicitana, se ha presentado un colirio con el que se reduce la progresión de la miopía en determinados niños.




Una de las responsables de este colirio en España, la doctora Pilar Gómez de Liaño, dice que según algunos estudios, un tercio de la población mundial será miope en 2020, lo que supondrá "un importante coste económico importante, así como patologías asociadas".

Gómez de Liaño ha precisado que, por el momento, la experiencia de este colirio en Europa y Estados Unidos es escasa, a diferencia de Asia, por lo que "aún no existen criterios establecidos y se está a la expectativa".

También ha concretado que la incidencia de la miopía en España es del 40 %, lo que ha atribuido al "aumento de la acomodación" del ojo por el uso de ordenadores o tabletas.



Los resultados de un estudio realizado por científicos en Singapur durante cinco años con niños de edades comprendidas entre los 6 y los 9 años muestran que el uso de la atropina (0,01%) es seguro y ralentiza la progresión de la miopía considerablemente. 

La administración de gotas en el ojo con bajas dosis de atropina reduce la progresión de la miopía considerablemente y tiene menos efectos secundarios que los test realizados con dosis más altas, esta es otra de las conclusiones de este estudio llevado a cabo en Singapur.

Los resultados fueron presentados en la reunión anual de la Academia Americana de Oftalmología (AAO), que se celebró en Las Vegas a mediados de noviembre pasado. Los investigadores dicen que aunque se necesitan más estudios, los resultados sugieren que las gotas oculares con bajas dosis de atropina son lo suficientemente seguras como para ser usadas en niños de más de cinco años.




Como parte del estudio, que comenzó en 2006, un total de 400 niños, miopes de entre 6 y 12 años de edad , los que recibieron, a ultima hora del día y durante dos años, la administración de gotas con tres cantidades diferentes de atropina: 0,5%, 0,1% o 0,01%. Después de 12 meses, se interrumpió el tratamiento, y solo aquellos niños cuya miopía progresó de 0,50 dioptrías o más, continuaron recibiendo gotas al 0,01% de atropina durante otros dos años.

Los investigadores encontraron que después de cinco años, el grupo tratado con dosis bajas de atropina (0,01%) eran menos miopes en comparación con los grupos de dosis más altas. Además, usando la atropina a dosis bajas se confirmo que se podía frenar la progresión de la miopía en un porcentaje del 50%, en comparación con los resultados obtenidos con otros niños no tratados con el medicamento de un estudio anterior.

El grupo tratando con bajas dosis de atropina también presentó menos efectos secundarios no deseados asociados con aquellas dosis que contenían mayores concentraciones de la droga, incluyendo la dilatación de las pupilas, lo que implica una mayor sensibilidad a la luz y una visión borrosa.

El investigador principal y profesor de oftalmología en el Instituto de Investigación de la Visión de Singapur, el Dr. Donald T. Tan, dijo: “Durante mucho tiempo hemos sabido que las gotas de atropina pueden lograr que la miopía no avance hasta cierto punto. Ahora tenemos datos que muestran que no sólo es eficaz, sino también segura. En combinación con otras intervenciones, este tratamiento podría convertirse en un gran aliado en la prevención de la miopía antes de causar una discapacidad visual grave en los niños de todo el mundo”.




Sin embargo, los investigadores también informaron que aproximadamente el 9% de los niños no respondió positivamente al tratamiento en los dos primeros años. Por lo que sugieren que se necesitan más investigaciones para establecer que niños serían buenos candidatos para el tratamiento y también para determinar cuándo seria el buen momento para iniciar el tratamiento y durante cuánto tiempo administrarlo.

Por otro lado me permito completar el articulo con una opinión interesante que vino de la mano del Dr. Nicola Logan, profesor titular de optometría en la Universidad de Aston (USA), y quien comento lo siguiente: “Este estudio ciertamente proporciona evidencias adicionales para el uso de atropina en el control de la miopía. Sin embargo, en primer lugar es necesario un seguimiento a más largo plazo de los efectos secundarios del uso de atropina y en segundo lugar, hay algunas limitaciones en este estudio principalmente relacionadas con la falta de un buen grupo control. La mayoría de los estudios que utilizan la atropina para el control de la miopía se han llevado a cabo en los niños de origen chino, por lo que existe la necesidad de un estudio sobre los niños de ascendencia europea para evaluar si los niños con los iris de color claro responden de manera similar, especialmente en relación con los efectos secundarios de la atropina”.




Ya veis que aun quedan cosas por hacer, pero no deja de ser cierto que el uso de atropina en dosis bajas, 0.01% abre una puerta interesante para encontrar tratamiento efectivos frente a la progresión de la miopía.

OFTALMÓLOGO ESTEPONA




lunes, 1 de febrero de 2016

AMPYRA y glaucoma

Un cóctel farmacológico podría restaurar la visión en nervios ópticos dañados
El avance clave en la restauración de la visión fue conseguir que las fibras nerviosas regeneradas no sólo formen conexiones funcionales con las células del cerebro, sino también lleven impulsos desde el ojo hasta el cerebro

Una investigación realizada por expertos del Hospital Infantil de Boston, en Estados Unidos, sugiere la posibilidad de restaurar al menos alguna función visual en personas giegas por daños en el nervio óptico debido al glaucoma, una enfermedad que se calcula que afecta a más de 4 millones de estadounidenses, o por un trauma.
Como se informa en la edición digital de la revista 'Cell', estos  científicos restauraron la visión en modelos experimentales con lesión del nervio óptico mediante el uso de la terapia génica para conseguir que los nervios se regeneraran y --el paso crucial-- la adición de un fármaco de bloqueo de canal  para ayudar a los nervios a llevar los impulsos desde el ojo hasta el cerebro. En el futuro, en su opinión, podría lograrse el mismo efecto sólo con medicamentos.


En el estudio, modelos experimentales  previamente ciegos volvieron la cabeza para seguir los patrones de franjas en movimiento después de recibir el tratamiento, dicen los co-investigadores  Zhigang He y Michela Fagiolini, del Departamento de Neurología y el Centro F.M. Kirby de Neurobiología del Hospital Infantil de Boston. Los técnicos que realizaron las pruebas no sabían que los animales de experimentación habían sido tratados.
"Al hacer las barras más y más delgadas, se vio que los animales no sólo podían ver, sino que mejoró significativamente lo bien que podían ver", dice Fagiolini. Mientras que otros equipos, entre ellos uno en el Hospital Infantil de Boston, han restaurado la visión parcial en ratones, se basaban en técnicas genéticas que sólo se pueden hacer en un laboratorio y, en general, sus métodos conllevan la eliminación o el bloqueo de los genes supresores de tumores, que fomentan la regeneración pero también podría promover el cáncer.
El nuevo estudio es el primero en restaurar la visión con un enfoque realista que podría ser utilizado en la clínica y que no interfiere con genes supresores de tumores. El avance clave en la restauración de la visión fue conseguir que las fibras nerviosas regeneradas (axones) no sólo formen conexiones funcionales con las células del cerebro, sino también lleven impulsos durante todo el camino desde el ojo hasta el cerebro.


El reto fue que las fibras volvieron a crecer sin la vaina aislante conocida como mielina, que ayudan a propagar las señales nerviosas a través de largas distancias. "Encontramos que los axones regenerados no están mielinizados y tienen muy mala conducción; la velocidad de desplazamiento no es lo suficientemente alto como para sustentar la visión -dice He--. Necesitábamos una manera de superar este problema".
Gracias a la literatura médica, se enteraron de que un bloqueador de los canales de potasio, 4-aminopiridina (4-AP), ayuda a fortalecer las señales nerviosas cuando la mielina está ausente. El fármaco se comercializa como AMPYRA para la esclerosis múltiple, un trastorno que también conlleva pérdida de la mielina. Cuando lo agregaron, las señales fueron capaces de llegar hasta el final.
Aunque el estudio utilizó terapia génica con virus llamados AAV para administrar los factores de crecimiento que activan la regeneración (osteopontina, factor de crecimiento similar a la insulina 1 y factor neurotrófico ciliar), He y Fagiolini están probando si la inyección de un "cóctel" de proteínas del factor de crecimiento directamente en el ojo podría ser igualmente eficaz.
"Estamos tratando de comprender mejor los mecanismos y con qué frecuencia tendríamos que inyectar las proteínas a inyectar -añade He--. El virus de la terapia génica empleado está aprobado para su estudio clínico en enfermedades de los ojos, pero un medicamento sería aún mejor".


Con la regeneración en el pistoletazo de salida, 4-AP o un medicamento similar podría entonces dar forma sistémica para mantener la conducción nerviosa. Debido a que 4-AP tiene potenciales efectos secundarios, incluyendo convulsiones si se administra crónicamente, los autores han comenzado a probar derivados (aún no aprobados por la agencia norteamericana del medicamento) que son potencialmente más seguros para el uso a largo plazo.
Los investigadores están probando aún más los ratones para comprender mejor el alcance de la recuperación visual y si su enfoque puede conseguir que la mielina vuelva a crecer con el tiempo. "Puede ser necesario combinar los medicamentos con entrenamiento visual para facilitar la recuperación --adelanta Fagiolini--. Pero ahora tenemos un paradigma para seguir adelante".
Somos un poco prudentes ante esto.

OFTALMÓLOGO ESTEPONA



viernes, 29 de enero de 2016

ULCERAS RECURRENTES



Los síntomas pueden incluir visión borrosa , lagrimeo excesivo, enrojecimiento y dolor. El tratamiento depende de la gravedad del daño a los tejidos, pero la mayoría de las personas son capaces de encontrar el alivio de los síntomas con gotas medicadas. La cirugía es necesaria en casos graves para limitar el riesgo de pérdida permanente de la visión.

Una persona que experimenta una lesión ocular traumática es probable que sufren de dolor inmediato y lagrimeo. Visión borrosa o irregular puede ocurrir y persistir durante varios días. Los síntomas tienden a hacer sus necesidades dentro de una semana, pero la erosión corneal subyacente aún pueden ser activos sin causar dolor físico. De hecho, la mayoría de las personas que tienen la erosión corneal recurrente no notan problemas hasta que experimentan lesiones futuras. Cuando los síntomas están presentes, pueden incluir dolor, visión borrosa, y una incapacidad para concentrarse.



Un rasguño uña, un pinchazo de una rama de un árbol, o una partícula extraña que se aloja en el ojo que todo lo pueden provocar la erosión de la córnea. Trauma también puede resultar de usar lentes de contacto o la exposición a sustancias químicas tóxicas. Las personas que tienen ciertos trastornos autoinmunes, diabetes o distrofia corneal pueden experimentar la erosión en ausencia de una lesión directa.

Un oftalmólogo debe ser consultado después de una lesión grave o problemas de visión recurrentes. El especialista puede examinar el ojo con un tipo de microscopio llamado lámpara de hendidura para detectar defectos epiteliales y la erosión. Él revisa la historia clínica y los síntomas de un paciente para confirmar el diagnóstico y, posiblemente, identificar una causa subyacente. Después de un examen cuidadoso, el médico puede determinar la mejor manera de tratar una erosión.

Cuando el trauma es responsable de los síntomas relativamente leves, un paciente se suele administrar antibióticos tópicos y equipado con un parche para proteger el ojo ( siempre que no se sospeche infección). Después de dos o tres días, el médico puede examinar de nuevo la córnea para determinar si es probable que la erosión se vuelva recurrente.

El paciente puede necesitar aplicar las gotas oftálmicas y lentes de contacto diarias para reducir el riesgo de problemas en el futuro.




La cirugía puede ser necesaria para eliminar parte o todo el epitelio y para abarcar la membrana de Bowman con una lente artificial o sustancia química. Después de la cirugía, el paciente normalmente puede recuperar la visión dentro de algunas semanas.

Muchos pacientes consultan porque experimentan un severo dolor, visión borrosa y fotofobia cuando se despiertan por la mañana. Se dirigen a su oftalmólogo de cabecera, donde se les da un tratamiento que les cura el proceso agudo, pero tarde o temprano, y con cierta periodicidad, este ataque vuelve a recurrir. Y es precisamente este término el que define la afección: los oculistas la llaman “erosión corneal recurrente”.

Se debe a que el párpado “se pega”durante la noche al tejido superficial de la córnea, llamado epitelio, y al abrir el ojo, el párpado arranca células del epitelio ocasionando una úlcera dolorosa de la córnea. Esta enfermedad puede ocurrir en uno o en ambos ojos, dependiendo de la causa. El problema es que existe una pobre adherencia de las capas profundas del epitelio corneal, a las que les falta un anclaje apropiado, como si las baldosas de un piso no estuvieran adheridas adecuadamente al contrapiso.




Las causas más frecuentes de esta dolencia son las heridas corneales previas (por ejemplo con una uña o una hoja de papel), las distrofias de córnea (enfermedades generalmente genéticas) y la sequedad ocular de diferente origen (hormonal, reumatológica, por efectos secundarios de medicamentos, etc).

Frecuentemente, para cuando el paciente ha llegado a la consulta, el epitelio de la córnea ya se ha curado espontáneamente. El oftalmólogo conoce este cuadro muy bien, y en general lo puede distinguir de otras úlceras periódicas, como las ocasionadas por el virus del herpes simple. Muchas veces se ven alteraciones corneales que se asemejan a huellas digitales (distrofias en huella digital o en mapa) o unos microscópicos quistes epiteliales.


El tratamiento comienza por lubricantes en forma de lágrimas artificiales en gotas, geles o ungüentos. Comúnmente, también se apela al uso de ungüentos con una concentración mayor de sal antes de irse a dormir, que ayuda al epitelio adherirse a la capa profunda del epitelio, llamada membrana de Bowman. Podemos recurrir a plasma autologo con factores de crecimiento y/o a colirios reforzados con antioxidantes, colágenos, vitamina A, u otros que están apareciendo últimamente en el mercado.

OFTALMÓLOGO ESTEPONA




lunes, 18 de enero de 2016

ESCUCHA y DECIDE



En opinión de los expertos, el manejo de la deficiencia acuosa en la enfermedad del ojo seco (DED), no es cuestion de lagrimas.

La enfermedad del ojo seco (DED) afecta a millones de personas en todo el mundo. Hay una variedad de nuevos tratamientos más allá de las terapias tradicionales tales como las lágrimas artificiales libres de conservantes. Aquí, llevamos a cabo un estudio para identificar los tratamientos más comunes que se utilizan entre los especialistas y evaluar su interés en nuevas terapias.




Un estudio internacional fue distribuido a los investigadores de los ojos y los profesionales expertos en queratitis sicca, a través de una encuesta en internet. Los datos de la encuesta recogidos fueron analizados con estadística descriptiva.

Ciento quince encuestados completaron la encuesta; de estos, 66% eran especialistas en córnea. Los tratamientos tópicos más comúnmente prescritos incluyen ciclosporina A (CSA) 0,05% (71/104, 68%), fluorometolona (FML) 0,1% (59/99, 60%), loteprednol etabonato 0,5% (50/99, 51%) y colirio de suero autólogo (ASD; 48/97, 49%).

Los medicamentos no tópicos más comúnmente prescritos incluyen suplementos de ácidos grasos esenciales (72/104, 69%), la doxiciclina en dosis bajas (orales; 61/100, 61%), y los suplementos de la linaza (32/96, 33%), así como tapones lagrimales (76/102, 75%). Los encuestados informaron de tratamiento con corticosteroides tópicos para 2 a 8 semanas (46/86, 53%), seguidos de menos de 2 semanas (24/86, 28%) y con CSA tópico entre 2 a 8 semanas (45/85, 53% ) seguido de 2 a 6 meses (24/85, 28%). Los tres principales signos y síntomas reportados para indicar la respuesta al tratamiento fueron, en orden, tinción con fluoresceína de la córnea, la reducción en la sensación de cuerpo extraño, y la reducción de la sensación de ardor.




Este estudio ofrece una visión de la opinión de expertos en el actual tratamiento de la DED. Los resultados de esta encuesta son la generación de hipótesis y ayudarán en el diseño de futuros estudios clínicos.

Volvemos a anotar nuestra postura personal: no sirven notas generales; la historia clínica nos dice que es lo mas conveniente: ciclosporina mejorada, antioxidantes y/o doxiciclina, suero autólogo, o una lagrima de hialuronato.

OFTALMÓLOGO ESTEPONA




jueves, 7 de enero de 2016

CACICOL




 Una novedad muy útil. Muy agradecidos.

El tratamiento no invasivo por vía oftálmica de los defectos epiteliales persistentes y distrofia anterior corneal persistente con dolor asociado





CACICOL® es una solución oftálmica estéril, sin conservantes, que contiene como principio activo polisulfato de carboximetilglucosa, un análogo del heparán sulfato.

CACICOL®, con TECNOLOGÍA RGTA®, es el primer agente terapéutico matricial en oftalmología destinado al tratamiento de la cicatrización de lesiones corneales crónicas, como los defectos epiteliales persistentes, las úlceras o queratitis neurotróficas y las distrofias corneales anteriores persistentes y con ulceración y dolor asociado. Los RGTA® o agentes regeneradores (del inglés, ReGeneraTing Agents) constituyen una clase de sustancias que potencian tanto la velocidad como la calidad de la cicatrización tisular y, en algunos casos, dan lugar a un proceso de regeneración tisular real.

En la mayoría de los casos, CACICOL® favorece una clara mejora de la cicatrización corneal, objetivada por una disminución de la superficie ocular ulcerada o la completa regeneración del tejido.

Está disponible en cajas con 5 envases unidosis, lo que favorece el cumplimiento por parte de los pacientes.


Para muchas ulceraciones recidivantes, que las estamos tratando con plasma autologo y/o lente de contacto, nos será de gran ayuda. Gracias.

OFTALMÓLOGO ESTEPONA




domingo, 3 de enero de 2016

ANTE LA DUDA, no tocar


La laceración de los anexos oculares o del globo es una de las lesiones más graves.

El traumatismo contuso provocado por peleas, accidentes automovilísticos y deportivos resultan también en un daño serio. Con respecto a su tratamiento, existen medidas para actuar rápidamente y prevenir futuras lesiones o secuelas.

Evaluar la agudeza visual (no efectuarla si esto requiere forzar los párpados para abrirlos o instilar anestesia).
Inspeccionar los párpados en busca de laceraciones y desplazamiento del globo ocular hacia delante.




Buscar laceraciones profundas que puedan comprometer el globo del ojo, grandes laceraciones con prolapso de grasa o pérdida de sustancia, laceraciones que abarquen los márgenes palpebrales y laceraciones que comprometen el sistema nasolagrimal; ya que requieren derivación inmediata a un oftalmólogo.

Evaluar los movimientos y la alineación ocular con los reflejos corneanos.
La desalineación o disminución de los movimientos oculares sugiere la presencia de una fractura de la pared orbitaria.

Inspeccionar en busca de equimosis y edema conjuntival severo, laceración corneana o escleral, pupila irregular, deformación del globo o hipema.



No forzar los párpados para abrirlos porque esto puede transmitir la presión a un ojo perforado y causar la extrusión de su contenido.

Si se encuentra o se sospecha cualquiera de las condiciones anteriores, colocar un escudo sobre el ojo y derivar al paciente inmediatamente.
No colocar un parche compresivo dado que esto puede transmitir la presión al ojo.



Este tipo de lesiones deben ser tratadas rápidamente, por eso es importante el rápido traslado.
Siempre debe ser valorado por un oftalmólogo. Desgraciadamente, vemos posturas contrarias, en heridas por vegetales o cuerpos extraños lacerantes, que tras una atención intrusista, tenemos mayores problemas para remediarlo.
Ante la duda, mejor no tocar.

OFTALMÓLOGO ESTEPONA





viernes, 1 de enero de 2016

2016



Nuevo año. Intentaremos seguir informando acerca de patologia ocular y algunos avances de oftalmología.




OFTALMÓLOGO ESTEPONA